Martin Ramírez, “La historia de mi desaparición”

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“Soy Martin Ramírez mi trabajo se trata de ofrecer soluciones documentales y audiovisuales a las empresas del eje cafetero en Colombia, en septiembre de 2015, un día común y corriente, me reuní con un cliente muy importante para cerrar un negocio, sin embargo yo tenía prisa, porque ese día se jugaba un partido de futbol amistoso entre Colombia y Perú; al terminar la reunión con el cliente, entre a un café en el cual habían muchas personas reunidas viendo el partido, pues una de las cosas que me definen, es que me gusta compartir con todo el mundo, “Usted sabe que uno no es salamero”, y lo último que recuerdo es que yo le decía a una mujer ¿usted por qué me va a robar?, Pues yo llevaba mi maletín con mi computador portátil, mi tablet y dinero en efectivo, a lo que ella me respondía “tome más” y yo le hacía caso. Lo otro que recuerdo es que desperté en Caucasia Antioquia, lejísimos, pues queda a doce horas de Pereira.

 

A mi me hicieron el paseo millonario, me sacaron plata de las dos tarjetas de crédito, y de la cuenta de ahorros, se llevaron el portátil en el que tenía información importante, el celular con todos mis contactos y mis cosas personales.

Gracias a Dios no tengo efectos secundarios, pues me dieron algo en una bebida y me lo dieron varias veces, ya que según la información del banco, hicieron varias transacciones, incluso me llevaron hasta Medellín y allá me obligaron a hacer la última transacción y fue en ese momento que me abandonaron sin conciencia en una ciudad lejana.

 

Yo estoy seguro de que no es gente de acá de Pereira, “eso deben ser personas que vienen de otras ciudades a hacer daño donde no los conocen”

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Yo soy un hombre de fe y esta experiencia me sirvió para darme cuenta de la infinita misericordia que tiene Dios con nosotros, de la gente que lo quiere a uno e incluso de la gente que sin conocerme se solidarizó con esta situación, pues durante el tiempo que estuve desaparecido, mi casa permanecía llena de gente que estaba dispuesta a ayudar, siempre que se tenía una posible pista de mi paradero, salía una caravana de carros y de motos a buscarme, las redes sociales se llenaron con avisos de la fiscalía, mi fotografía aparecía en periódicos, radio y en el Facebook de muchísimas personas.

A todas esas personas les debo decir GRACIAS.

 

La situación encontró su desenlace cuando llegue al centro de salud de Caucasia Antioquia y me prestaron atención médica, ellos descubrieron que tenía una intoxicación y me dieron el respectivo tratamiento, ya al despertar me dijeron que llevaba varios días con ellos, pero en mi mente, sentía que todo había pasado la noche anterior, incluso yo sentía que estaba en La Virginia, un pueblo a 40 minutos de Pereira.

 

Cuando llamé a mi casa, todo el mundo empezó a gritar, entonces me dio miedo y colgué el teléfono, jajaja, después tome fuerzas y volví a llamar; lo que me contaron después es que en ese momento mi mamá se tiraba al suelo dando gracias a Dios y todo el mundo sentía una gran alegría.

Después de eso, mi familia viajó hasta Medellín para encontrarme, obviamente, necesitaba de un periodo de recuperación, tuve una incapacidad de quince días, visité al neurólogo y todo quedo bien.

 

Yo no me imaginaba que me querían tanto, cuando llegue a la casa habían cinco tortas en la mesa, la casa estaba llena, a los días, me dieron dos computadores nuevos, un celular, plata en efectivo, me decían pídame lo que quiera, me llegaban giros de otros países, realmente la gente se solidarizó mucho y mostró que los buenos son más.

 

“El principal aprendizaje que me queda de esta experiencia, es demostrar el afecto hacia la familia y las personas que uno quiere, sin necesidad de esperar una situación como esta, digamos que en mi familia nos queremos mucho y lo demostramos, pero fue en esta situación que nos dimos cuenta de que somos capaz, pues todos pararon sus vidas hasta encontrarme”

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tomada de facebook personal

people diaries está en contra de cualquier forma de violencia, la historia de Martin debe servir para reflexionar sobre lo buenas o lo malas que pueden llegar a ser las personas, hacemos un llamado a todos aquellos que se dedican a este tipo de actividades delictivas a que piensen que pueden destruir la vida de muchas personas por unos cuantos objetos de valor.

También queremos resaltar la solidaridad de la comunidad en Pereira y Dosquebradas, son un ejemplo de unión y esperanza en un país que cada vez más necesita este tipo de acciones. UN APLAUSO PARA LA COMUNIDAD EN GENERAL.

Así como Martin, también puedes ser parte de people diaries. Dale click al botón me gusta, déjanos tu correo electrónico y síguenos en las redes sociales para conocer todas las historias . Si tienes una historia que contar, también te puedes poner en contacto con nosotros.

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